Recubrimientos farmacéuticos

El uso de recubrimientos farmacéuticos y la importancia de su diseño

Un recubrimiento es una sustancia, entre cuyos objetivos están sobretodo la resistencia y la protección de un producto, a fin de que este pueda funcionar según las necesidades del usuario y siempre bajo buenos estándares de calidad. Los productos farmacéuticos, cuyas funciones principales son la prevención y el tratamiento de enfermedades, así como la incursión en el ámbito nutricional mediante numerosos suplementos alimenticios, son sustancias específicas elaboradas cuidadosamente para cumplir un objetivo determinado.

Este tipo de productos requieren también recubrimientos farmacéuticos especiales que apoyen a que los medicamentos cumplan cabalmente sus propósitos, sin interferir en los procesos químicos, evitando que éstos se vean ineficaces, provocando así la posibilidad de riesgos a la salud o la obsolescencia de la sustancia; como función secundaria, aunque igualmente importante, los recubrimientos ayudan a su movilización y a la practicidad de su uso.

La producción de medicamentos, si tenemos en cuenta que sus objetivos son delicados al enfocarse principalmente en la salud de seres humanos, debe cumplir con numerosos requerimientos de higiene, seguridad y funcionalidad, teniendo conciencia de un par de factores muy importantes: primero, que cualquier alteración de los ingredientes de una sustancia puede afectar la utilidad o el efecto que genere, y segundo, que la cuidadosa producción de dichas sustancias debe ser reforzada al elegir una forma de empacado y presentación para el consumo, lo que quiere decir que debe ser resistente e igualmente higiénico.

Son cuatro los principales tipos de recubrimientos farmacéuticos: recubrimiento con azúcar, recubrimientos con película, microencapsulación y recubrimientos por compresión, los cuales a continuación se explican:

  • El recubrimiento con azúcar consiste en el depósito, a partir de una solución acuosa, de coberturas basadas en su mayor parte en sacarosa como materia prima.
  • El recubrimiento con película consiste en colocar una delgada película sobre la sustancia farmacéutica a partir de soluciones que dependen del agua como solvente principal; este tipo de recubrimientos ha demostrado ser una más atractiva y práctica alternativa a los recubrimientos con azúcar.
  • La microencapsulación es una forma modificada del recubrimientos con película, que sólo difiere en el tamaño de las partículas que van a ser recubiertas.
  • Por último, los recubrimientos por compresión usan máquinas que permiten compactar un recubrimiento seco alrededor de los comprimidos, producidos a su vez por la misma máquina; sin embargo, este proceso es mecánicamente complicado y por tanto no se ha difundido mucho, a pesar de las numerosas ventajas que ofrece, como la supresión de la necesidad de solventes de cualquier tipo. De este modo, los recubrimientos con película suelen ser la opción más económica, práctica y con alta seguridad.

Los recubrimientos farmacéuticos, además de proteger una sustancia de los efectos del medio ambiente, atenuar posibles sabores desagradables o incluso proteger a la mucosa gástrica de fármacos irritantes, también funcionan como reguladores de la sustancia, de acuerdo al tipo de liberación basada en el efecto que desee producirse.

Los recubrimientos empleados en los productos de liberación inmediata se rompen al llegar al estómago; los de liberación entérica resisten a las secreciones ácidas del estómago, hasta que se liberan finalmente en el intestino delgado. Por su parte los de liberación controlada median sobre el ritmo y el tiempo en que una sustancia libera su principio activo en un organismo.

Si un recubrimiento no cuenta con las características y la calidad necesarias, expone al producto farmacéutico a la contaminación. Este tipo de descuidos puede generar numerosos efectos negativos. Entre los más graves encontramos: la posibilidad de disminuir o desaparecer por completo los efectos de una sustancia, la descomposición del medicamento; la intoxicación de la persona que consuma el producto; la alteración del ingrediente activo, lo que puede desencadenar nuevos padecimientos o agravar aquellos contra los que se busca actuar, así como la aceleración de procesos degenerativos.

Entre los menos graves aparece la disminución de la vida útil del producto. Hay que considerar que todos estos efectos, además del daño grave que puedan generar en los usuarios, también se traducen en potenciales daños a la imagen ética de los productores.

Un recubrimiento particular de productos farmacéuticos puede aportar muchos beneficios de acuerdo con su diseño; un recubrimiento eficaz, de color atractivo, se traduce en el reconocimiento y la preferencia de los usuarios, además de una buena imagen de los productores y la industria farmacéutica en general. Además, a partir del diseño del recubrimiento puede beneficiarse el diseño del empaque y la forma de su movilización.

El uso de colorantes para resaltar el aspecto de un producto, así como para facilitar su identificación, es parte fundamental de su éxito.  En Farbe contamos con diversos tipos de productos para recubrimientos farmacéuticos y la industria en general, como colores solubles en agua, en polvo, lacas insolubles en agua, colores certificados y lacas, así como mezclas personalizadas según las necesidades del usuario.

En Farbe estamos al tanto de las necesidades y gustos de los clientes potenciales, por ello ofrecemos el mejor en este rubro, a fin de obtener la confianza necesaria, ya que tenemos una ética sólida que nos permite tener fallas y en su lugar, cumplir con las más altas expectativas del cliente.

Nuestra empresa se basa en la calidad, el compromiso y la pasión con la que elaboramos diariamente productos para el bienestar de la población, y estas cualidades sin duda han hecho que el esfuerzo valga la pena por llevar salud y garantía de eficacia.