El mundo de las manualidades y los pigmentos químicos

El mundo de las manualidades y los pigmentos químicos

El DIY (Do it yourself/Hazlo tú mismo) es una de las tendencias más importantes en los últimos meses, pero sus orígenes se remontan muchas décadas atrás, específicamente a las comunas hippies y escuadrones punks que pretendían enfrentar el avance del capitalismo iniciando una filosofía que buscaba la autonomía frente a las máquinas corporativas. Básicamente, para ellos, si necesitabas algo desde un accesorio hasta un artículo de primera necesidad tenías la capacidad de crearlo por tu cuenta sin la necesidad de acceder a elementos prefabricados. Incluso, en muchos casos, ellos mismos creaban sus propias materiales primas ya sea tinturas o colorantes, o bien, elementos orgánicos para trabajar.

A partir de los dos miles, está filosofía fue retomada ya no tanto como una expresión política sino como una libertad creativa que todos podían manifestar en algún momento. Es decir: todos tenemos las capacidades manuales para hacer nuestro librero, conservas o un elemento decorativo. En este caso, el valor que ahora se ve reforzado es el de la individualidad y personalización de nuestros objetos y que por lo tanto crea  un vínculo más fuerte con cada una de las cosas que tenemos en nuestra casa.

También se ha señalado que el trabajo en manualidades DIY puede llegar a ser sumamente relajante, por lo que se recomienda como una especie de terapia para personas que pasan por una etapa estresante o con demandas de trabajo exigentes. De la misma manera, si se trabaja de manera constante incluso puede convertirse en un negocio bastante rentable por el gran interés que hay por parte de un mercado en particular en los trabajos artesanales y DIY.

Si bien, el uso principal que se tiene en mente para la utilización de las tintas químicas es con alimentos, también nos pueden ayudar en proyectos DIY y en todo caso, es mucho más benéfico puesto que al estar preparados para el consumo humano no cuentan con elementos tóxicos, haciéndolos completamente factibles para el trabajo con niños o adolescentes.

Justamente, el día de hoy expondremos dos  propuestas DIY en las que se pueden aplicar los colorantes Farbe. Como uno de los principales sectores en los que se ha centrado esta filosofía en la actualidad es el de la decoración, esta vez quisimos explorar la funcionalidad, elemento sumamente vital en la filosofía DIY de antaño.

¡Esperamos que sean de tu agrado!

  • Journal Smash Book. Aunque nuestras herramientas digitales han tenido un gran avance en todas las actividades cotidianas, gracias a la filosofía DIY se ha devuelto el interés al trabajo manual, reforzando el sector de los impresos. Pero también lo ha llevado más allá: a hacer que cada persona tenga la alternativa de crear sus propios libros o cuadernos. Mucha gente gusta de tener una libreta para tomar notar o hacer esbozos de su trabajo (como es el caso de los diseñadores) o para realizar collages. Para realizar tu propio Journal vas a necesitar: un cuaderno, de preferencia cosido. Puedes conseguirlo con las tapas blancas o forrarlo con cartulina ligera de la misma tonalidad; colorantes Farbe, pinceles de varios tamaños, stencil de letras, paleta, marcadores sharpies regulares y ultra finos y agua. En la paleta coloca el primer color de tu preferencia y comienza a aplicarlo en las tapas con un pincel grueso. No sigas ningún patrón, simplemente ve trazando líneas y puedes ir agregando agua para crear contrastes. Espera a que seque completamente, trabaja con otra tonalidad y así sucesivamente hasta que te sientas conforme con las combinaciones. Sin embargo, espera un tiempo prudente para ir cambiando de tono pues sino corre el riesgo de que los colores se batan. Al terminar de cubrir tanto las tapas y el lomo vamos a trabajar sobre la portada. Con el esténcil y un lápiz traza ligeramente tu nombre o alguna frase que te guste mucho. Luego, marca el contorno con el sharpie ultra fino. Finalmente ve rellenado cada una de las letras con el marcador fino. ¡Listo! Tienes una libreta completamente a tu gusto perfecta para ser usada por cualquier persona.
  • Comedero para gatos. Cuando tenemos mascotas es importante mantener sus alimentos frescos y en buen estado para que ni ellos ni nosotros nos veamos afectaos por la proliferación de suciedad o bacterias. Tampoco es recomendable que los animales coman directamente del suelo aun cuando lo hagan en trastes. Así que en este apartado vamos a elaborar un pequeño comedero en el que puedas colocar los trastes de manera mucho más higiénica. Primero vamos a necesitar cuatro segmentos de madera gruesa: 4 de 5 pulgadas (A), 4 de 18 pulgadas (B), y 6 de 5.5 pulgadas (C); lija, colorantes, pegamento, tornillos y cola para madera junto con un taladro. Cuando ya tengas todo reunido vamos a lijar cada una de las piezas de madera para quitar cualquier astilla. Luego entinta con al menos dos capas y espera a que seque completamente para comenzar a unir. Con dos piezas C y B vamos a armar el fondo del comedero uniéndolas en forma rectangular con los tornillos. Luego, coloca una pieza A en cada lado de manera vertical, para fijarlas utiliza la cola. Finalmente, con piezas A y B ve formando la parte superior, colocando esta vez al menos tres separaciones en las que irán colocados cada uno de los platos de comida. Puedes asegurar las uniones untando un poco de cola, y en poco tiempo tendrás un hermoso comedero en donde tus mascotas podrán tomar sus alimentos de manera mucho más cómoda.

¿Qué te parecieron estos tutoriales? Esperamos que te animes a experimentar y no dudes en compartir con nosotros los resultados.

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