Colorantes para alimentos

La utilidad de los colorantes para alimentos

Por la experiencia, las personas a menudo asociamos determinados colores con sabores específicos, por lo que tendemos a llevar a la práctica la psicología del color. En el caso de los alimentos, es muy importante que su presentación sea armónica para todos nuestros sentidos, siendo uno de los más importantes, entre el gusto y el olfato, la vista. La conjunción de una buena variedad de colores en un alimento nos ayuda a preferirlo por sobre otros, la visión nos prepara para degustarlo.

La presentación, para hacer más estético su objeto, puede servirse de numerosos recursos, entre los que se encuentran los colorantes para alimentos. Este tipo de herramientas se han vuelto fundamentales en nuestro vivir cotidiano: mejoran las apariencias de nuestra comida, pues nadie querría consumir algún alimento carente de fuerza e intensidad. La vitalidad se traduce en atractivo; los colorantes, usados de manera responsable, son una gran oportunidad para llenar de atractivo a un producto alimenticio de manera creativa, y sin riesgos.

Los colorantes para alimentos son un tipo de aditivo que proporciona color a los alimentos y bebidas. Si son de origen natural (presentes en células y tejidos vegetales y animales), se les denomina pigmentos; si son sintéticos, se les llama colorantes o lacas.

Dado que el color es uno de los principales criterios de selección de un alimento, pues juega tanto con la exoticidad como con la familiaridad, con los tipos de intensidades de acuerdo con los rangos determinados de edad de los consumidores, la psicología, etcétera, el énfasis que ha puesto el ser humano en la posibilidad de alterar los colores en todo lo que consume (sobretodo en bebidas, aunque en realidad sin exceptuar ningún otro tipo de alimento), ha generado que su uso se expanda y no sólo eso, sino que cada vez existan más alternativas de coloración de alimentos y productos en general.

La pigmentación natural ha adquirido mucha fuerza, y es una buena y segura opción para aquellos que buscan intensificar la apariencia de un alimento pero desean algo distinto a la coloración artificial.

El colorante para alimentos puede ser una gran ayuda para compensar la pérdida de color de un producto debida al almacenaje, a los cambios de temperatura y a las alteraciones del medio ambiente en general, así como para dar uniformidad al color del alimento, es decir, para ocultar las variaciones naturales del tono de una superficie, o para mejorar y resaltar los colores ya dados de manera natural. Asimismo, se puede utilizar con fines decorativos, ya sea en bebidas o en repostería, para dar identidad a los alimentos y, en algunos casos, incluso protegerlos de los daños ocasionados por la luz.

Algunos de los colorantes para alimentos que destacan entre los naturales son el achiote, las antocianinas, la betanina y la clorofila. El achiote, que se utiliza en la cocina tradicional mexicana, proviene de Centro y Sudamérica, y se exporta como colorante a todo el mundo. Las antocianinas causan una amplia gama de colores que van desde el rojo al azul en muchos frutos como la uva, la cereza, la frambuesa, la grosella y la fresa.

Sin embargo, debido a la practicidad bajo la producción de uva en todo el mundo, esta es la primera fuente de antocianinas. De las cáscaras que resultan de los frutos de la industria del vino, se extrae un promedio anual de 10 000 antocianinas. Los pigmentos de la betanina, por su parte, se dividen en betacianinas rojas y betaxantinas amarillas, y se producen sobretodo en Europa Occidental, Centroamérica y México. La clorofila, a diferencia de la betanina, y al ser fundamental para la fotosíntesis (pues está en toda planta que puede generar este proceso), es muy abundante. Sin embargo, a pesar del trabajo que representa retener la clorofila en los vegetales, su adición como un colorante natural es muy limitado debido a su fácil degradación.

A causa de nuestra asociación de colores con sabores, es posible que el color de un alimento pueda influir en el sabor que detectamos de él. Un uso adecuando de los colorantes para alimentos puede generar una gran experiencia sensorial, comenzando por la vista e influyendo favorablemente en el sabor. Incluso es posible dotar de color a aquellos alimentos que, por causas externas como los cambios de clima, los han atenuado hasta llegar a ser poco atractivos.

No hay mejor forma de armonizar y resaltar un alimento que dotándolo de colores y de presencia, de originalidad. En Farbe contamos con numerosos colorantes para alimentos, como annatto, antocianinas, betanina y clorofila, entre otros, llevados al público desde la naturaleza de manera sostenible, apelando a la salud, la responsabilidad y seguridad de los consumidores por especialistas de todo el mundo en colores naturales.

Somos una empresa comprometida con el medio ambiente y con la salud de los seres humanos, comprendemos especialmente que son factores con lo que no se puede jugar ni tomar a la ligera.

En Farbe ponemos la pasión a la hora de elaborar nuestros productos, la decisión y calidad son apenas cualidades que nos representan en el mercado. Básicamente damos lo mejor en cada uno de nuestros artículos. Sólo queda comprobarlo para asegurarte de nuestra excelencia y quedarte con nosotros, ya que somos la mejor opción en la rama. Tenemos diversas vertientes para escoger la que más le convenga a tus expectativas, costos y gustos específicos. Ten la confianza de que con nosotros encontrarás un abanico de posibilidades.