¡A comer de colores!

¡A comer de colores!

Sin duda, uno de los placeres más grandes de los que dispone el hombre es la comida. La comida además de saciarnos y darnos la energía y los nutrientes necesarios para funcionar como organismo, es también una de las mejores formas de estimular y dar felicidad a nuestra vida. Al comer no sólo se estimula el sentido del gusto, sino que participa el olfato, el tacto, la vista y hasta en algunos casos, el oído.

Los animales tienen que bastarse de lo que cazan o recolectan de la naturaleza, pero el ser humano descubrió los usos del fuego y con esto el inicio de la cocina. Al poder crear fuego sin la necesidad de esperar a que un incidente natural como un incendio o un rayo lo produjeran, fue posible comenzar a asar y cocer cualquier alimento. El fuego ayudó a resolver necesidades como alumbrarse durante la noche y evitar el frío, pero su más grande aportación fue el facilitar el surgimiento de la cocina.

Cada civilización ha creado su propia gastronomía basándose en los ingredientes que abundan en su localidad. Las guerras y el comercio facilitaban el contacto entre pueblos, y se enriqueció la experiencia culinaria. El mestizaje es sin duda la mejor prueba de esto. Al descubrirse el continente americano  no sólo comenzó el intercambio de productos y la extracción de bienes, sino que sin darnos cuenta también se mezclaron las culturas.

Uno de los mejores ejemplos de empleos de materia prima local es el uso de la cochinilla o grana, un insecto del que se extrae uno de los mejores colorantes naturales y que en el mundo prehispánico era usado para teñir ropa, artesanías y piezas de decoración. Hoy se sigue usando y es una de las opciones de coloración más populares por su origen completamente natural que lo posiciona como uno de los mejores Colorantes para alimentos. Pese a que es un colorante de origen natural y se podría pensar que la durabilidad de su color es muy inferior con respecto a los colorantes artificiales, no se ha encontrado otro colorante que provea la viveza, durabilidad y belleza del color carmín que se extrae de este insecto.

Por otro lado, el sabor de la comida es muy importante, al igual que los valores nutricionales que nos aporta. Pero sin importar cuán grandiosos sea el sabor de un alimento, si no es agradable a la vista no será apetitoso y seguramente no muchas personas querrán ingerirlo. Aquí es donde entra en juego el papel de los Colorantes para alimentos, que están destinados a  proporcionar algunos atributos visuales a la comida. Ya sea para decorar confitería o pasteles, para recubrir medicamentos, o simplemente para que un postre luzca más divertido y comestible, existe una gran variedad de colorantes tanto de origen sintético, como animal y vegetal que nos ayudarán a dar una mejor imagen a los productos finales.

La ciencia también ha dedicado esfuerzos al desarrollo de la industria alimenticia. La química de alimentos busca el uso apropiado de los ingredientes que se utilizan para la producción alimentaria. Desde la producción de carnes frías y embutidos, hasta las bebidas alcohólicas y azucaradas, se emplean colorantes de distinto origen. Pero siempre hay que cuidar que los colorantes sean de la mejor calidad y que no sean dañinos para el organismo del ser humano. El uso de colorantes químicos ha sido muy cuestionado en la industria alimentaria dado que muchos componentes por ser de origen químico podrían dañar al que los consume.

Esto es cierto siempre y cuando se agreguen colorantes de dudosa procedencia y baja calidad. Los colorantes de origen sintético son elaborados imitando la estructura de compuestos naturales, se utilizan productos de los que ha sido probado que no son perjudiciales para la salud de quien los consuma o manipule. De esta manera obtenemos compuestos seguros, accesibles y que proveen de colores vivaces y duraderos haciendo un producto más vistoso y aceptado por los consumidores.

Existe la idea errónea de que los colorantes naturales son más costosos de producir y que por la misma razón la mayoría de las empresas se inclinan por el uso de colorantes de origen sintético para abaratar sus costos. Sin embargo, no existe una diferencia de costos entre los colorantes naturales y los artificiales basada en su origen. La diferencia de precio consiste en el proceso particular de extracción de cada compuesto.

El decidir usar un colorante natural o uno de origen sintético, radica en las necesidades particulares de cada productor. Si bien es cierto que los lineamientos en la producción de alimentos permiten el uso de casi cualquier colorante de origen natural sin importar si es de procedencia animal o vegetal, también existe una serie de colorantes de origen sintético que son permitidos siempre y cuando cumplan con un estricto proceso de producción.

Existen tiendas con un extenso surtido en colorantes, pero siempre la mejor opción es optar por tiendas socialmente responsables. Fabre es la mejor opción para adquirir todo tipo de colorantes, pues nuestros procesos de producción cumplen con los más altos estándares y la materia prima que utilizamos es de la más alta calidad. En nuestro extenso catálogo seguro hay una opción de teñido que se ajusta a tus necesidades, no importa si buscas un colorante para ropa, cosméticos, medicamentos o Colorantes para alimentos. Seguro tenemos una opción para ti.

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